Una visita al museo del ron Havana Club no consiste únicamente en volver a los orígenes de la bebida más famosa de Cuba. El museo reproduce en tiempo real el proceso de elaboración del ron, desde los tallos de caña recién cortados hasta los distintos tipos de funcionamiento* de una destilería y las bodegas de añejamiento, además de ofrecer una muestra de la cultura cubana.
El museo, situado en el casco histórico de La Habana Vieja, está alojado en un "solar" (casa colonial) del siglo XVIII rehabilitado . En la planta baja hay un patio sombreado con amplias columnas, helechos, yucas y palmeras en tiestos. Una campana señala el inicio de la visita al museo y el grupo de visitantes sigue a el guía subiendo unos escalones de piedra. En la primera parada se ve cómo era una tonelería, con el personal necesario para construir y preparar los barriles de roble que albergarán el buen ron durante su añejamiento.
La galería de arriba presenta un auténtico molino
de caña arrastrado por mula, característico de los primeros ingenios azucareros. Una reproducción históricamente exacta de la locomotora a vapor nos recuerda que Cuba fue el primer país de Latinoamérica que usó el ferrocarril para transportar la caña de azúcar. Esta pequeña obra de arte, trabajo minucioso de artesanos cubanos, captura la esencia de los grandes ingenios azucareros, cuyas inmensas chimeneas se erigen como puntos de referencia a lo largo del paisaje cubano. La riqueza de los detalles es sorprendente: vagones transportando la caña desde las plantaciones, humo saliendo de las chimeneas, cortadores de caña charlando en el porche, etc.
Otra escalera lleva a las salas de fermentación y destilación, donde se ven barriles de fermentación hechos de madera, flamantes columnas de destilación de cobre y tuberías que transportan el aguardiente hacia varios tanques. En la lánguida calidez de las bodegas de añejamiento los barriles de roble ocupan su lugar en nichos, cual estatuas de una catedral. Aquí es donde los diferentes rones se suavizan con paciencia, a la espera de la intervención del maestro ronero.
La visita continúa bajando una escalera de caracol que lleva hasta la sala de degustación, con su inmenso bar de madera, reminiscencia de los locales que hicieron famosa a La Habana durante la década de 1930.
En la tienda Havana Club encontrará los mejores
rones Havana Club, algunos de los cuales sólo se encuentran en Cuba, como el Solera San Cristóbal, que conmemora el 480 aniversario de la fundación
de La Habana. En la tienda también encontrará una selección de artículos de bar Havana Club, puros Habanos y artículos de recuerdo.
El mejor colofón a la visita al museo es el bar Havana Club, situado junto al museo. Los barmen perpetúan aquí la gran tradición de los “cantineros” cubanos, con su especial saber hacer en el arte de elaborar cócteles y en atender a su clientela. En este bar puedes pedir los cócteles más clásicos como el Mojito o el Daiquirí,
o conocer lo cubano y pedir una “cata vertical”, degustación de varios rones Havana Club, desde el más joven hasta el más añejo.
Y si lo que deseas es comer algo, el bar Havana Club ofrece una sabrosa selección de platos de cocina internacional y criolla. Además, mucha gente viene hasta aquí sólo por la música. Si tienes suerte, podrás ver a esa mujer con el vestido blanco y con esa voz que no necesita amplificadores. La solista Antia Marquetti y su banda hacen vibrar regularmente la casa con su tradicional repertorio cubano de son, trova y bolero.
El Museo del Ron Havana Club
Avenida del Puerto 262, esq. Sol,
Habana Vieja
Ciudad de La Habana
Tel
: 53 (7) 861 8051 / 862 4108.
contacto@museo.havanaclub.cu
Abierto todos los días de 9.30 a 17.30
El bar Havana Club abre todos los días
de 9.30 a 12.00
Entrada gratuita: 5 Cuc (alrededor de 5 euros) / gratuita para los cubanos