Havana-Club - el verdadero capital de cóctel Mojito y Daiquirì ron
 

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LA HABANA, CAPITAL DEL COCTEL

HAVANA CLUB


Hay personas que hacen largos viajes para degustar un buen cóctel. Ernest Hemingway podría ser un ejemplo extremo, pero ninguna discusión seria sobre cócteles en La Habana podría ignorarle. El escritor estadounidense, siendo aún futuro premio Nobel, abandonó su casa de Oak Park, estado de Illinois, llegó a un bar de La Habana llamado El Floridita, y allí se quedó. Todavía está sentado allí, en su silla preferida, cerca de la puerta, inmortalizado en estatua de bronce.
Allá donde iba Hemingway le seguía el resto del mundo: el duque de Windsor, Jean-Paul Sartre, Errol Flynn y Greta Garbo, por citar sólo unos cuantos. Otro incentivo para los estadounidenses fue la llamada "ley seca", que prohibió la venta y el consumo de alcohol en Estados Unidos de 1920 a 1933. Cuando los sedientos grupos de turistas llegaban a La Habana, descubrían no sólo los cócteles de fama mundial de la ciudad, sino legiones de barmen listos para servirles con un estilo incomparable. El “Club de los Cantineros de Cuba” se fundó en 1924 y contribuyó a que la profesión alcanzase su actual calificativo de arte.
El cantinero preferido de Hemingway, Constantino Ribalaigua, de El Floridita, fue el que hizo famoso el Daiquirí. El Floridita fue su laboratorio y, tras experimentar con varios ingredientes y técnicas, “El Grande Constante” (como lo llamaba Hemingway) finalmente consiguió la textura perfecta del hielo “frappé”, allá por el año 1920. El Floridita se denomina a sí mismo desde entonces "la cuna del Daiquirí".

Por supuesto que nadie pensará que Hemingway ignoraba los otros muchos locales de La Habana. Así, por ejemplo, hizo famosa su declaración de adhesión a otro famoso cóctel cubano, el Mojito, tal como lo servían en La Bodeguita del Medio. Y tampoco dejaba de visitar con asiduidad el bar del hotel Ambos Mundos, de la calle Obispo.
A lo largo de los años, el equipo local de hábiles cantineros y la alta calidad del ron cubano han servido para cimentar la reputación de La Habana como La Meca mundial del cóctel. Aquí fue donde se hicieron famosos el Cuba Libre, el Mary Pickford, el Hemingway Special, El Presidente, la Mulata y el Saoco, aparte de los ya mencionados Daiquirí y Mojito.
Pero, ¿por qué detenernos aquí? Havana Club ha alentado activamente la invención de nuevos cócteles y su servicio con un estilo consumado. El primer Grand Prix Internacional Havana Club se organizó en 1996 en La Habana, atrayendo a los "mixologists" más destacadas de todo el mundo. Este premio se ha convertido desde entonces en uno de los más esperados de su clase para cantineros de todo el mundo. Cada dos años se celebra un concurso en La Habana para elegir al mejor cantinero Havana Club. El Grand Prix se organiza en colaboración con la Asociación Internacional de Barmen (IBA) y el Club de Cantineros de Cuba.

 
 
 
 

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